Normas académicas
En IMA, creemos que una de las herramientas más poderosas que podemos dar a nuestros alumnos es la capacidad de resolver problemas. Al proporcionar un marco para que los niños analicen la información y confíen en su propia capacidad de pensar, les damos el don de la confianza y el poder de elegir. Al basarse en un conjunto básico de destrezas adaptables frente a un tesoro de hechos memorizados, nuestros alumnos siguen planteándose preguntas y reflexionando sobre las soluciones, en la escuela secundaria y más allá.
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La mentalidad del estudiante IMA
En IMA...
Empieza las cosas.
Resolvemos problemas y perseguimos intereses. Creamos empresas. No nos limitamos a seguir los planes de otros, sino que creamos los nuestros. Siempre tenemos objetivos y proyectos en mente, y controlamos cómo empleamos nuestro tiempo. Tenemos confianza en nosotros mismos, pero pedimos ayuda.
Comprender los sistemas.
Tenemos curiosidad por saber cómo encajan las cosas y nos preguntamos cómo podrían encajar mejor. Nos preguntamos cómo han llegado a ser así. Nos acercamos al panorama general y a los detalles, detectando cosas que otros pasan por alto. Podemos ver el mundo desde diferentes perspectivas. Sabemos que cada solución tendrá sus propios efectos no deseados. Pensamos en el mundo real que abarca todas las materias académicas.
Trabaja duro y de forma inteligente.
Trabajamos en todas las partes de un proyecto, incluso en las que no nos gustan. Podemos concentrarnos profundamente. Estamos motivados para hacer un trabajo de verdad. Trabajamos con eficacia: no nos lanzamos sin más a un problema. Sabemos adquirir nuevas habilidades.
Comprender a las personas.
Entendemos a personas de diferentes culturas, edades, creencias y personalidades. Entendemos lo que quieren (y lo que no), lo que asumen y por qué hacen lo que hacen. Entendemos por qué todos somos diferentes y por qué todos somos iguales.
Comunícate con los demás.
Podemos comunicarnos con nuestras palabras, nuestra voz y nuestro cuerpo. Nos explicamos, contamos historias, hacemos preguntas y escuchamos las respuestas. Podemos comunicarnos a través de nuestra postura, nuestros ojos, nuestros gestos y nuestro tono. Podemos trabajar en equipo y hacerlo solos. Podemos criticar con cuidado y aceptar las críticas.